La vivencia de los diversos estados emocionales son una experiencia común a todo ser humano.
Las emociones son una poderosa expresión de energía. Sabemos como influyen en nuestra psique y en nuestras acciones, en nuestra toma de decisiones, en nuestras reacciones o en el sentido de nosotros mismos.
También podemos ser conscientes de cómo las emociones inciden profundamente en el cuerpo físico; en el sistema endocrino, el inmunológico, en el sistema nervioso y por ende toda la fisiología corporal guarda una relación directa con como vivimos las emociones.
Canalizarlas nos permite acceder al mayor potencial de nuestra vida.
Generalmente cuando nos involucramos en algún proceso terapéutico nuestro objetivo es llegar a algún lugar determinado, que el proceso tenga un final y que obtengamos definitivamente la recompensa perseguida.
Sanar es un proceso, un camino en el que se adquieren grandes beneficios solo con transitarlo, ese es el objetivo.
El gran beneficio es estar ahí, ser capaces de mirar de frente y ser consciente de nuestro sentir, de nuestra forma de experimentar la vida. A medida que este camino se va transitando vamos descubriendo horizontes más amplios a la vez que experimentamos un mayor espacio, ligereza y libertad en nosotros mismos.
¡Buen proceso!
|